sábado, 20 de noviembre de 2010

TAN LLENOS DE COSAS Y TAN VACÍOS DE TI.

EN MEMORIA
A JORGE MARIO ARBELÁEZ HENAO

Tal vez no es el mejor de los poemas pero si el más triste




Amor mío
Perdona mis olvidos, mis acosos y ausencias,
mis reclamos y mi silencio;
lo que no fui para ti, ni te ofrecí.

Perdóname por los días en los cuales no te pregunté
cómo estás, cómo te fue o qué hay de tu vida.
Perdóname por no decirte cuanto te amaba
porque pensé que lo sabías,
ahora que no estás quisiera que lo escucharas
a cada instante como si fuera la primera vez
y así mi alma estaría tranquila.

Perdóname por aquellas noches en las cuales
no estuve a tu lado consolando tus tristezas,
tus dolores, tus angustias y desvelos.

Perdóname por las tardes, por las madrugadas
y por los momentos en los que no te ofrecí una palabra,
por los abrazos que no te di, por las
caricias que quedaron pendientes en el tiempo
y por los brazos que no extendí..

Perdóname amor mío las carencias,
por la luz que no te mostré y por el consuelo
que siendo para ti, me guardé.
Perdóname mi amor
por no reconocer tus triunfos a tiempo
por ese regalo que se quedó
esperando en el estante.

En mi corazón ha quedado tatuado
el brillo de la sonrisa que se tejía en tu cara
como una obra del cielo.

Un gran amor que parece tardío por lo que no se dijo,
pero insistente y duradero ahora que no estás.

Hoy todas las canciones
conducen a ti
y comprendo todas las cosas
que antes no podía considerar.

Nos volveremos a ver?
Cuándo?

Quisiera devolver el tiempo
arroparte con mis brazos
como cuando era pequeño y
aunque crecieras
seguir buscando en tu corazón de niño.

Recuerdas mi amor
las veces que juntos disfrutamos del mar,
los paseos familiares,
las celebraciones cotidianas y sencillas
que hacíamos tan especiales?
Recuerdas nuestras tertulias,
nuestras historias,
el corte de cabello que te inventaste cuando eras niño
cuando nos reíamos del ayer o
cuando reíamos por reír?

Recuerdas cuando te quedabas dormido
en el sofá y yo te apagaba la luz
mientras te arropaba
para no entorpecer tu sueño?
Nunca imaginé
que esta rutina duraría tan poco.

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