sábado, 7 de noviembre de 2015

ORÍGENES






Al principio fue la quietud, no había movimiento, 
nadie cantaba, no se contaban historias y no existían 
la danza, el fuego ni la música.

Pero un día brotó una voz y ella empezó a cantar, 
entonó los versos más bellos y de ellos nació el 
color y si las notas eran intensas, intensas eran 
las tonalidades y los matices.

Fue así como el movimiento comenzó a brillar, 
era ondeante y translúcido.  

Poco a poco, bajo el hechizo de la música, 
las almas que reposaban en el olvido que 
antecedía a la vida, se envolvieron entre nuevos ritmos 
y se hicieron cuerpo.

Canciones tristes, alegres, soñolientas, frías, cálidas; 
cada una proporcionando piel a cada alma; se hicieron cuerpo.

Los ojos de aquellos seres se abrieron muy despacio, 
se hicieron corazón, pulmón y abrazo; se hicieron cuerpo.

Y comenzaron a levantarse, caminaron lentamente y mientras 
nacían y se hacían movimiento, la quietud se desvanecía 
entendiendo que de sus entrañas brotaba el nuevo mundo; 
la vida.

Al principio fue la quietud y poco a poco las notas 
se hicieron cielo, mar y tierra; se hicieron fuego, 
miles de canciones brotaron por toda la quietud y 
los cuerpos caminaron.  

Ellos, los cuerpos caminarán por siempre.




Tomado de: SUEÑOS PARA UN BUEN DORMIR

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