DE NUEVO A LA VIDA
Ser testigo en las calles abarrotadas de espíritus en decadencia, calcina sin compasión el alma un tanto adolorida.
Rompe brisa con tu estallido, mi oído
esta sordera ya no aguanta
no quiero que escape el goteo de la lluvia
sobre el lirio de media
noche.
El jaspe arde bajo la lámpara y pido a la brújula
que sea condescendiente con ese lugar abísmico
bajo mi piel cuando es tocada.
Que esta memoria itinerante no entre en el fuego,
podrían quedar en cenizas los besos
que no hacen trato con el olvido.
Claudia Patricia Arbeláez Henao
Olas de zafiro
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